174. Tal vez tenía razón.
El tiempo dejó de tener sentido.
Las últimas palabras de Elías seguían resonando en mi cabeza.
"Ustedes dos... ya se habían conocido una vez."
Sentí que el aire se volvía demasiado pesado para respirar.
Adrián tampoco decía nada.
Su brazo continuaba rodeando mi cintura, como si temiera que fuera a derrumbarme de un momento a otro.
Tal vez tenía razón.
Porque ya no sabía qué era real y qué no.
—Eso es imposible.
Dije finalmente.
Mi voz sonó mucho más débil de lo que esperaba.
—Jamás estuve en es