172. Yo tampoco conseguía hablar.
Las últimas palabras de Elías parecieron absorber todo el sonido del mundo.
—Ignacio y Clara se amaban profundamente... pero murieron sin volver a confiar el uno en el otro.
Adrián no reaccionó de inmediato.
Se quedó inmóvil, con la vista fija en el anciano. Sus dedos seguían sujetando el cuaderno de cuero, aunque el agarre se había vuelto tan firme que los nudillos empezaban a perder el color.
Yo tampoco conseguía hablar.
La imagen que acabábamos de construir de sus padres se había quebrado en