153. La confesión que llegó demasiado tarde.
La fotografía resbaló entre mis dedos.
Por un instante olvidé el hall del hospital, las personas que caminaban de un lado a otro, el murmullo constante de la recepción y hasta el dolor que todavía obligaba a Adrián a apoyarse parcialmente sobre mí para mantenerse de pie. Todo desapareció detrás de aquella única frase escrita con tinta azul.
"Pregúntenle por qué les ocultó que él estuvo presente el día en que murieron sus padres."
Levanté lentamente la vista.
El anciano permanecía a pocos metros