Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmma apenas podía enfocar el camino. Sus manos temblaban aferradas al volante, la sangre seca de Damián manchando su piel, sus uñas, su ropa. No sabía adónde más ir. Solo pensaba en una cosa: Clara. Su hermana, su único punto de cordura, alguien que podría ayudarla… aunque no pudiera entender nada de lo que estaba ocurriendo.
Llegó a su casa casi a medianoche, aparcó sin apagar las luces del c







