Mundo ficciónIniciar sesiónLa televisión iluminaba suavemente la sala de estar con colores vibrantes y risas enlatadas. Emma estaba hundida en el sofá entre dos mantas, con una media cola improvisada y los pies descalzos sobre una almohada. Daniela había insistido en que se pusiera ropa cómoda, y ahora todas vestían como si se hubieran escapado de una pijamada adolescente: camisetas anchas, shorts de algodón y calcetines peludos.
Thania llegó desde la cocina con u







