Yo… yo le había salvado la vida a un ser humano.
Mi mente se quedó en blanco unos segundos, intentando procesar lo ocurrido.
Ni siquiera fui capaz de asimilarlo mientras veía como los paramédicos entraban y se lo llevaban.
—Lo hiciste muy bien —La sonrisa genuina de la señora Geraldine llamó mi atención. Tomó mi mano manchada de sangre entre la suya—. Tranquila, no tienes que preocuparte por nada. Yo me encargaré de explicárselo a los paramédicos, no tendrás ningún problema. Vuelvo en un