—Listo para la foto —Anunció el camarógrafo a todo volumen.
Éramos pocas personas, pero estábamos repartidos a lo largo del jardín floreado. Cayetana estaba envuelta en los brazos de su padre, con un bonito vestido rosa con flores doradas y unos zapatos dorados diminutos, los cuales Connor aseguró que estaban espolvoreados con oro real.
Me pareció absurdo que una bebé tan pequeña ya tuviera sobre su cuerpo una cantidad inmensurable de dinero, pero al parecer para él y su madre era completam