••Narra Catrina••
Connor me guío a través de los pasadizos. Pensé que las numerosas puertas que había visto eran todas, pero no. Cada vez que abríamos una nueva puerta, aparecían otras tres opciones. Era un total enredó, pero él actuó muy seguro, así que lo seguí sin dudar. Ya entendía por qué dijo que le tomó años hacer un mapa de este lugar.
En todo el trayecto, después de que se sincero conmigo, no volvimos a hablar. Dejamos que el silencio cayera sobre nosotros. No por incomodidad, ni por vergüenza. Simplemente, sentía que necesitábamos un poco de paz después de tanto…
Y algo me decía que él tenía la misma sensación.
Después de tantas vueltas, por fin logramos dar con la salida de aquel túnel del horror. El sol nos recibió en todo su apogeo y para mi sorpresa, ni siquiera estábamos en la mansión. Ese pasadizo nos llevó al exterior, al bosque, lejos de la mansión.
—Grandioso —No pude evitar decir, ya que en mi mente, estaba tratando de resolver como salir por el jardín sin