Los siguientes días fueron pacíficos… los más pacíficos que he llegado a tener desde hace mucho. Era raro no tener que preocuparme por rendir la comida para que dure un mes, dividir mi sueldo entre gastos personales, el hospital y los prestamistas, pensar en nuevas formas de ahorrar dinero, lo cual significaba disminuir la cantidad de champú, el agua que usaba, el gas, etc.
Era como si un peso se hubiera retirado de mis hombros. Claro, adquirí nuevos problemas, pero me sentía más ligera al qui