La noche era un manto espeso, silencioso y cruel.
Nick, que había estado intentando desesperadamente contactar a algún viejo aliado o encontrar una forma de llegar a Jade, fue abordado brutalmente en una calle solitaria. Los hombres de Hywell lo inmovilizaron con una eficiencia brutal. El impacto de un golpe lo dejó inconsciente, y cuando despertó, estaba atado a una silla en una bodega oscura y húmeda, el olor a moho y polvo impregnando en el aire. La única luz venía de una bombilla desnuda qu