Los días se transformaron en un patrón tortuoso para Jade. Durante las horas de luz, era la esposa modelo que Hywell exigía. Se vestía con los elegantes conjuntos que le dejaban en su armario, asistía a las lecciones de protocolo y las reuniones con los diseñadores de interiores para la "decoración de su nuevo hogar", y se presentaba en la mesa con una compostura impecable. Su sonrisa era un artificio, sus respuestas, evasivas y corteses.
Recibía a los pocos invitados de Hywell con una gracia f