Capítulo 48
Mateo
Esta mañana al igual que todas desde que comencé a trabajar en el rancho del Olmo, no he podido acercarme a Raúl. Desde que nos conocimos él comenzó a tratarme con la punta de pie y al principio creí que estaba frustrado por su nueva condición física al haberse lesionado la pierna.
Con el paso de los días descubrí que la situación se había tornado diferente entre ambos. Él ciertamente no me quería cerca por ningún motivo, pero no por los motivos que yo creía en primer lugar.