63. Intenciones Manifiestas
Roxana
Desperté antes de que sonara la alarma y me di cuenta de que me había quedado con la misma ropa de anoche, después de fingir que dormía cuando Elena llegó gritando mi nombre y golpeó mi puerta.
No tuve el valor de enfrentarla en el estado de excitación y culpa que me consumía. Porque sabía con certeza aterradora que si ella hubiese tardado media hora más, yo misma habría arrastrado a Alessandro a mi habitación para devorarlo y volver a sentirme suya.
La vergüenza me apretó el pecho por