54. Bajo Observación
Roxana
Me acerqué a la ventana de la habitación de Andrea y activé el intercomunicador. Andrea dormía con la respiración pausada mientras los equipos médicos emitían pitidos constantes que confirmaban su estabilidad.
—Mañana todo va a salir bien, mi amor. Mamá va a estar aquí todo el tiempo.
Mi voz se filtró a través del sistema hacia el interior del área de aislamiento. Andrea no respondió, pero tenía la esperanza de que si me escuchaba o me veía en algún momento sabría que no estaba solo.
Va