40. Para la prensa
Roxana
Los flashes me cegaron antes de que pudiera pestañear mientras Valentino y yo posábamos en la entrada de Eclipse Gourmet.
—¡Señora Di Marco! ¡Una sonrisa!
Su mano posada en mi espalda baja que antes me era tan familiar ahora la sentía pesada, inapropiada.
—Una más, pareja Di Marco —pidió otro fotógrafo.
Mantuve la expresión serena, aunque por dentro contaba los segundos para escapar de esta farsa. Pero el proyecto necesitaba estas fotos para mostrar la estabilidad de los dos herederos de