18. Terreno Peligroso (Parte Uno)
Roxana
El aire fresco del jardín no logró calmar la frustración que bullía en mi pecho cuando intercepté a Valentino antes de que entrara a la casa. Las luces doradas del atardecer se filtraban entre las ramas de los olivos, creando un escenario demasiado hermoso para la conversación que necesitábamos tener.
Permití que Andrea entrara corriendo a saludar a sus abuelos y que me diera tiempo de enfrentarlo de una vez. Llevaba días evitando esta conversación, mientras las llamadas del Dr. Carpio se