26 Retirada.
Lucya estaba aturdida, el estallido había sido cerca de donde Emiliano y ella estaban, por lo que sus oídos repetían en un incesante pitido, sus piernas se movían con dificultad al ser arrastrada por Emiliano, quien jalaba de ella haciendo doler su muñeca, aún entre el aturdimiento, sus ojos trataban de deslumbrar algo en medio de las penumbras.
—Espera, detente Emiliano, ¡suéltame!, debemos esperar a Nurbia y Artiom. —su voz se oía raro, el grito era una mezcla de el miedo y la confusión, todo