La quietud que siguió a la desaparición de la hueste nómada en el yunque del desierto se extendió por la frontera occidental como una plaga invisible. Tal como Vanya lo había calculado en el paso treinta y cinco, el silencio absoluto de las arenas comenzó a corroer la cordura de la Manada del Oeste. Sin sobrevivientes que contar la historia, el vacío de información se convirtió en el peor enemigo de Jacob.
En el centro de comando de la fortaleza de Colmillo de Plata, los mapas ya no mostraban l