—¿Me estás diciendo que te acabas de casar… y nada más y nada menos que con el padre de Ángelo? —exclamó Vanessa, casi a punto de gritar, con los ojos abiertos como platos—. ¿Y qué pasó con el “hay que salir de aquí”?
—Lo sé, lo sé, Vane —respondió Valeria, pasándose una mano por el rostro con frustración—, ¿pero qué esperabas que hiciera cuando ese tipo prácticamente me obligó? Además, me dejó muy claro que si intentábamos huir no iba a descansar hasta encontrarnos… y luego está Ángelo. Lo que