93. DESPUÉS DE TODO.
POV. SEBASTIÁN.
Mis manos están a lado y lado del rostro de Lucía, su frente está perlada de sudor, sus labios algo hinchados y rojos, sus mejillas rosadas, sus pupilas dilatadas y una sonrisa se expande en mis labios.
Ella sonríe en respuesta.
¡Carajo!
Me puse duro otra vez.
Respire profundamente y la bese solamente con la lengua, la punta de mi lengua recorrió sus labios y ella gimió.
— Mía — susurré sobre uno de sus pezones y la escuché reír.
— Tengo dos hombres más.
— Pero ellos no cuentan,