132. DE PRIMERAS VECES Y OTROS CUENTOS DEPRIMENTES.
POV. LEO.
— Mmmmm — gemí mientras sentía algo humedo.
Sacudí mi cabeza y me removí.
Sí, definitivamente había algo allí. Algo que subía y bajaba muy caliente, húmedo, suave, me sentí más duro que nunca.
Parpadeó y abrí mis ojos lentamente para ver como la sabana subía y bajaba constantemente y mi mente conectó con la realidad.
¡Carajo!
Se sentía como el cielo.
Levante la sabana y esos ojos pícaros, divertidos, traviesos, amables y soñadores me miraban, mientras me daban la mejor mamada de mi v