Mundo ficciónIniciar sesiónGerónimo apenas podía procesar lo que estaba oyendo. Los temores, las dudas, las noches de búsqueda desesperada, todo parecía disiparse en ese instante, reemplazado por una verdad que ambos compartían sin reservas.
—¡Oh, Cielo, mi Cielo! Tú no sabes cuánto necesitaba escuchar eso —exclamó Gerónimo, envolviéndola en un abrazo más profundo, como si quisiera alcanzar lo más hondo de su ser&






