Mundo ficciónIniciar sesiónLa mirada de Gerónimo reflejaba una mezcla de fervor y ternura, como si cada palabra que estaba a punto de pronunciar fuese una promesa sellada en fuego. No había dudas en él, y su convicción llenaba el ambiente de una intensidad casi palpable.
—No lo dudes nunca, mi Cielo —dijo con vehemencia, como si esas palabras fueran la clave para disipar cualquier inseguridad en el corazón de ella—. La primera vez que te bes&e






