557. CONTINUACIÓN
CRISTAL:
Abrí la boca para protestar, pero su mirada me detuvo. Estaba herida; mi cuerpo estaba lejos de estar listo para viajar y, mucho menos, para enfrentar lo que nos esperaba en esa isla. Papá miró a mi suegro Giovanni.
—La tiene mi sobrino Kiro, el hijo de Carlos —respondió de inmediato.
—Pues que no la suelte —ordenó papá—. Utilizaremos a Eulalia, es hija del traidor Andrea, para salvar a mi yerno.
—Yiorgo, te daré una droga —dijo de pronto el doctor Rossi, buscando en su enorme ma