556. EN EL HOSPITAL
CRISTAL:
Aunque no quiero perder tiempo, me siento en la cama y él me hace un chequeo completo. Mira mis cicatrices y me aprieta el costado donde tengo la herida, haciendo que suelte un grito.
—Acuéstate. Tienes que hacer reposo. Esa costilla todavía no está fuerte. Aunque ha sellado, está débil; cualquier cosa podría hacer que se fracture de nuevo —ordenó mientras me hacía recostar.
—Te mandaré unos calmantes porque creo que te va a doler mucho. Y no te preocupes, Gerónimo es un experto en