Mundo ficciónIniciar sesiónJadeé de placer, enloquecida, moví mi pelvis sincronizándola con la suya, preguntándome por qué no le había permitido antes hacerme el amor. Subí al cielo una y mil veces, sintiendo cómo mi cuerpo era un torbellino de sensaciones. Todo mi ser sentía ante el roce de cualquier parte de su cuerpo con el mío. Ambos sudados, ambos deseosos de seguir sintiendo, ambos locos de placer, y un calor enorme se fue expandiendo por todo







