498. CONTINUACIÓN
Los veo alejarse y sigo el recorrido de las cámaras rotas. Definitivamente, esto no lo hicieron para robar. Llego hasta la calle y miro a mi alrededor; una furgoneta negra un poco más abajo me llama la atención. No me gusta para nada esto. Entro de nuevo y voy hacia Fiorella.
—Fiore, ¿cuándo viene la esposa de tu hermano, María Isabel? —pregunto, preocupado por su seguridad. Si no es a Fiorella a quien quieren raptar, debe ser su cuñada entonces.
—¿María Isabel? —pregunta ella con una mirad