Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl gran dolor que siento no me deja apenas respirar. Papá me sostiene en sus brazos, pero yo quiero ir a donde está Gerónimo, pedirle perdón, decirle que estaba equivocada, que jamás le haría daño. No sé qué me pasó, pero sé que él no tiene la culpa de nada. Fue esa mujer loca, que no quiere que sea feliz.
No puedo olvidar sus ojos llenos de amor cuando avanzó y puso su frente en mi pistola. &iques






