Mundo ficciónIniciar sesiónMaximiliano cerró los ojos mientras respondía a su abrazo, envolviéndola con sus brazos y acariciando sutilmente su espalda. No dijo nada más; en ese momento, las palabras sobraban. Sentía que el abrazo de Coral le quemaba la piel de una forma inesperada. Su cuerpo, impulsivo como siempre, comenzaba a reaccionar, pero esta vez su mente le ganó a sus instintos. Sabía que ella estaba demasiado vulnerable en ese momento y no estaba dispuesto a apr







