Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalimos bien escoltados hacia la casa de Gabriel y Evelin. Al llegar, ya Cielo está despierta y ellos nos conducen hasta la glorieta en el jardín, donde, para nuestra alegría, nos encontramos con todos los primos, sus esposas e hijos, que al vernos se levantan para felicitarnos.
—Felicidades, Gerónimo —me abraza Evelin, seguida de Fiorella, María Isabel y Asiri—. Estamos muy felices de que esto no durara tanto y de que salieras ileso.<






