Mundo ficciónIniciar sesiónBajo la mirada hacia mis zapatos de tacón y, sin pensarlo mucho, me los quito, dejando que el suelo frío de cemento toque mis pies por unos segundos antes de entrar al lado del conductor. El volante se siente firme entre mis manos. Si voy a formar parte de este equilibrio precario de poder que reina en este círculo, debo hacerlo con estilo... y estrategia. Quizá no sea un Garibaldi o uno de sus primos prodigiosos, pero Lena D’Luca siempre encuentra la manera







