409. CRISTAL. EL VIAJE A PALERMO
Después de que se aclaró que yo no tenía nada que ver con el rapto de mi esposo, salimos todos detrás de Fabrizio, sin saber a dónde vamos, pero estamos seguros de que se trata de mi Gerónimo. Nos montamos en los autos y conducimos a toda velocidad rumbo al aeropuerto. Yo voy con mis padres y Maximiliano, que es el que conduce.
Al llegar al aeropuerto, nos dirigimos a dos pequeños aviones listos para despegar: el de los Garibal