Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa seguridad en su voz al decir eso hace que el miedo se apodere de mi corazón. Pero me olvido de eso; tengo que saber qué hizo con mi Gerónimo. Esta desgraciada mujer ha llegado hasta aquí con mi paciencia. Aguanté todo, pero no que pusiera en peligro a mis hijos.
—Ahora no tengo tiempo para tus historias —digo, porque es verdad—. ¿Dónde puedo encontrar al tal Raffaello? —No lo sé, lo &uac






