Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin esperar respuesta, Gerónimo caminó hacia la puerta, murmurando algo sobre tomar agua y resolver todo aquel asunto lo antes posible. Se marchó con paso presuroso, dejando a Maximiliano solo en la terraza. Este lo observó hasta que desapareció de su campo de visión, sin apartar su mirada penetrante y calculadora.
Tras un momento de quietud, Maximiliano dejó escapar un suspiro y sacó su teléfono, comenzando a navegar distra&






