Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor otro lado, la señora Stavri llamó a su hijo Maximiliano con urgencia, pues el bebé, después de bañarlo, comenzó a ponerse azul, no podía respirar bien y no dejaba de toser. La voz temblorosa de su madre alarmó de inmediato a Maximiliano, quien salió apresurado hacia la casa acompañado de Coral.
—¿Qué tiene, mamá? —preguntó, claramente angustiado al entrar y encontrarla abraza






