NATASHA
Parpadeé varias veces y gruñí mientras me llevaba la mano a la sien, me dolía mucho la cabeza. Un zumbido muy molesto me pitaba en los oídos, aun así abrí los ojos, la habitación parecía dar vueltas o era yo la que no se sentía del todo bien.
Traté de levantarme, mi vista se fue aclarando con cada pestañeo. Sentí el entorno caliente, tenía calor y de la nada empecé a tener hambre, esa era buena señal, ¿no?
Al menos sentía algo, dolor, calor y hambre, aunque nada de eso es agradable.
—Pe