NATASHA
—¿Asha? —frunció las cejas.
De nuevo asentí.
—Sí, la novia de Alessio —le recordé.
Sus cejas se dispararon hacia arriba y su boca se formó en una O, se había asombrado, pues claro, no esperaba verme nunca aquí. Ni siquiera me recordaba y eso me preocupo, ya que necesitaba de su ayuda.
—Vaya —silbo sin quitar su expresión asombrada. —De todas las personas que conozco tuve que encontrarte a ti, aquí. Eso sí es muy extraño —de nuevo su fruncido. —¿Qué demonios haces aquí? ¿Alessio sabe que