ALESSIO
―Vamos, te llevaré a casa ―dije después de darme la vuelta y verla otra vez.
Mostraba un gesto fruncido entre sus cejas, cosa que ignore de inmediato y mejor camine hasta la puerta para alejarme de allí. Debió haber entendido mis palabras y si no lo hizo con eso, entonces debió notar la prisa que llevaba por salir pronto del apartamento.
En el instante que abrí la puerta me detuve de golpe, casi chocaba con Stefano, quien estaba allí parado frente a la puerta con una sonrisa enorme.
―Te