ALESSIO
Mis manos se movieron con velocidad hacia su cuerpo, la tenía apretada contra el mío, no la iba a dejar ir fácil, no en este momento.
―Alessio ―murmuró muy bajo y con dificultad. Podía darme cuenta de que tan necesitada estaba de mi calor, y eso me ponía como un jodido cachondo. ― ¿En dónde estamos?
La había traído al apartamento de Luca, sí, le había dicho a Stef que se viniera a quedar a este lugar, sin embargo, conociéndolo, sabía también que no estaba aquí, así que me atreví a tra