HOMBRE 3. Capítulo 13.
Natasha se dirigió a la banya ubicada en un lateral del patio de la cabaña. Aquella construcción era una versión rusa del sauna, que algunos lugareños se daban el placer de tener en sus casas.
Ella no quiso desaprovechar aquel pequeño lujo. No se daba un cariñito desde hacía más de año y medio, cuando entró en las filas de Ezael.
Si no disfrutaba de la vida, entonces, ¿para qué luchaba por conservarla?
Desde hacía una hora había encendido la estufa abierta que reinaba en el centro del cuarto de