Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer volvió a ser un amanecer.
Por primera vez en meses, el cielo no parecía una amenaza, sino una promesa.
La ciudad se despertaba despacio, sin el zumbido de helicópteros ni el rugido de sirenas. Solo el sonido de los pájaros y las calles húmedas después de la lluvia.
Emma abrió los oj







