Mundo ficciónIniciar sesiónEl motor de la camioneta rugía bajo la luz gris del amanecer. La carretera se extendía como una cicatriz interminable entre colinas áridas y campos abandonados, marcando el trayecto hacia un destino que Emma apenas se atrevía a soñar. En sus manos, sostenía aún la muñeca de trapo de Nora, como si aquella pequeña figura pudiera guiarla entre las sombras.







