El pelirrojo frunció el ceño cuando escuchó a Aleksei afirmar un antiguo posible interés amoroso y negó con la cabeza.
—No creo que lo sea.
—¿Cómo puedes estar tan seguro? —preguntó Aleksei con amargura.
—Porque si ese fuese el caso, ella no se hubiese prestado a obedecer esa misión suicida y tampoco a intentar amarlo, joven Reznikov. Annelise es una niña de buen corazón que solamente ha sufrido a manos de su padre y aunque haya tenido algún noviazgo antes, no siento que sea alguien que juegue