El otro Líder de Clan que sabía lo mismo era el Jaguar Lavalle.
Hipólito podía utilizar su influencia, el respeto que inspiraba en otros Lobos, pero no pudo despistar del todo a los hombres de Eduardo.
Algo lo carcomía por dentro, no solo la vergüenza, la derrota electoral que se avecinaba…
—¿Cuándo crees que se buen momento para fijar la fecha de la boda? —preguntó su esposa.
—No lo sé…
—Mercedes no parece
estar muy contenta con tu hijo, Eduardo.
—Ya veo…
—Debe seguir con sus aventuras con esa