Respiré hondo, tratando de ordenar mis pensamientos mientras me preparaba para la reunión con Lucian. Ese hombre tenía una habilidad especial para irritarme, y aunque era necesario para mis planes, su tendencia a malinterpretar todo siempre lograba sacar lo peor de mí.
Atravesé los pasillos. La magia que fluía a través de estas antiguas estructuras me daba una sensación de poder absoluto, algo que siempre disfrutaba.
Al llegar a la sala de reuniones, encontré a Lucian esperándome, inclinado