Mundo ficciónIniciar sesiónLiam
El motor ralentiza por fin, rompiendo el silencio denso que nos ha encerrado durante horas. Delante de nosotros, la carretera se estrecha, se adentra entre los árboles de troncos masivos que se yerguen como centinelas, la sombra de sus ramas entrelazadas formando un techo opresivo sobre nuestras cabezas. La luz del día se apaga, absorbida por este bosque antiguo que parece tragarse hasta el cielo, y el aire cambia, más saturado, más pesado







