Mundo ficciónIniciar sesiónLiam
El alba se abre como una herida en el cielo, pálida e incierta, y mis ojos arden de tanto haber velado, de tanto haber soñado, de tanto haber esperado. La noche me ha dejado jadeante, incapaz de encontrar el más mínimo apaciguamiento, cada segundo devorado por su imagen, por la fiebre de encontrarla. Cuando el teléfono vibra una vez más, cuando la voz de mi madre me dice que está lista, es como si todo se desmoronara d







