NERIAH
Siento su presencia incluso antes de volver a respirar.
Kael.
Todo en él es una explosión silenciosa. Cada partícula del aire parece vibrar, desgarrada por la fuerza bruta que irradia. La luz blanca de la sala, cruda y fría, casi se opaca ante esta presencia salvaje. Mi cuerpo reacciona antes de que mi mente lo comprenda: mi piel se eriza, mis músculos se tensan, mi aliento se hace corto.
No se mueve, pero es como si su mera existencia hubiera creado una onda invisible, un choque eléctri