CAPITULO 95 Todos te queremos, Tina.
—Es nuestra pequeña—la voz de Kaleb desde la puerta las interrumpió— Hazlo—indicó a Jace— Ahora, todos adentro. No quiero seguir tomando alcohol, y lo haré si tengo que escuchar más sandeces.
Todos ingresaron, y Kaleb saludó a Aidan y Sharon, y luego se puso delante de Jace y Tina, que iban de último.
—Quiero advertirles que nuestra madre está en su estado de perra snob más puro. No deja de hablar de Liz. Debes agradecer a Beatrice, que logró que se fuera hace dos días. Amenazó a nuestra madre