—Si entro en este momento, no vamos a salir de este apartamento, porque voy a tomarte entre mis brazos para comenzar a hacerte lo que tengo en mente.
Este comentario provocó la reacción ruborosa que tanto le gustaba, pero ella se recompuso y carraspeó, preguntando:
—¿Dónde vamos?
—Esta es una cita, con toda la parafernalia que mereces. Esto es cena, conversación casual, baile, beso y, si tengo suerte y tú cedes a lo que sientes, sexo al final.
Ella parpadeó y abrió su boca, boqueando con gracia